jueves, 12 de abril de 2012

Y llega el tormento de la noche.

El día pasa, tranquilo, atareado, llovido...pero llega la noche y tu recuerdo me atrapa. El deseo de ahogarme en alcohol es demasiado grande, la tentación demasiado fuerte. Para no pensar, para no sentir, para no sufrir. Pero sé que mis sueños alcoholicos te traerán de nuevo a mí.

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